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OEA recibe informe y videos que denuncia tortura a civiles y militares en cárceles venezolanas

Por Elizabeth Plaza

(CNN Español) — El Instituto Casla presentó este miércoles ante el secretario de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, un informe en el que acusa a varios miembros del gobierno de Nicolás Maduro y agentes de la Fuerza Armada de Venezuela de presuntos crímenes de lesa humanidad y torturas.

Casla es un organismo con sede en la República Checa y con más de 10 años de experiencia en la investigación y promoción de estudios de políticas públicas y derechos humanos en Latinoamérica.

El documento fue presentado por Tamara Suju, directora de Casla, quien además es la delegada diplomática ante la República Checa de Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional y reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 países.

Según el documento de Casla, decenas de civiles y militares en Venezuela se encuentran detenidos por cuerpos de inteligencia militar en varios calabozos secretos donde reciben tratos inhumanos.

El gobierno de Nicolás Maduro siempre ha negado esas acusaciones. En una reciente entrevista televisada, el fiscal general Tarek William Saab fue preguntado sobre si existían torturas o no, y lo único que dijo fue “los que torturan van presos”.

Como parte de su informe, Casla presentó también el testimonio en vivo de Ronald Dugarte, quien fue identificado como un teniente de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, también conocida como DGCIM. Como parte de su intervención, Dugarte presentó varios videos que, según él, logró grabar de forma encubierta durante su gestión en la DGCIM, específicamente en la dirección de contrainteligencia militar Boleita Norte, en el este de Caracas. Dugarte aseguró que trabajó en la DGCIM desde agosto de 2018 hasta febrero pasado.

Pero dijo que desertó a su cargo porque no podía seguir aceptando los distintos tipos de tortura que, aseguró, se realizan contra presos políticos en Venezuela.

Dugarte contó que durante los seis meses que trabajó en los “calabozos” pudo ser testigo de cómo los detenidos dormían en el piso, no contaban con baños y no se les proveía de servicio médico de forma inmediata. Muchas de estas condiciones quedaron grabadas en los videos que él hizo públicos ante la OEA este miércoles.

El ex miembro de la DGCIM dijo además que, si bien no pudo presenciar físicamente los momentos de tortura, durante sus turnos de trabajo en estos “calabozos”, sí pudo escuchar “los gritos de dolor” que surgían de ciertos cuartos.

Dugarte aseguró que los detenidos permanecen con las manos atadas, con capuchas hasta por períodos de un mes en sus cabezas y rostros, y que reciben inyecciones con sustancias desconocidas.

Dijo además que muchos de los detenidos le aseguraron que entre las personas que les practicaron estos métodos pudieron escuchar que tenían acento cubano. El gobierno cubano ha sido defensor y aliado del régimen de Nicolás Maduro, y coinciden en rechazar lo que llaman “la invasión imperialista” de Estados Unidos. Los dos gobiernos han colaborado a través de misiones en distintas áreas como la médica, algo que Maduro reconoce y defiende.

Hasta el momento el gobierno de Maduro no ha reaccionado a las acusaciones que se presentaron en este informe. CNN intentó comunicarse con los organismos involucrados, pero no ha recibido respuesta.

Por su lado, Saju, la directora de Casla, dijo que entre las pruebas que Dugarte les ofreció se encuentran listas y fotografías de quienes trabajan en la DGCIM y de quienes se encuentran allí detenidos. Y que todos estos documentos serán presentados ante la Corte Penal Internacional en las próximas semanas.

 


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